JOAN CRAWFORD

Joan Crawford y su rostro tan particular: ese semblante inconfundible, de rasgos acusados y muy expresivos.

“La cara es el espejo del alma y los ojos expresan los secretos del corazón”… su rostro fue el cristal de su alma y de su conciencia.

No me la puedo imaginar cara a cara sosteniendo su mirada: esa mirada penetrante, fría y de mujer de mundo acostumbrada a dominar.

 

 
 
 
 

 

 

Nació el 23 de Marzo de 1904 en San Antonio (Texas).

Hija de padres separados, vivió en varios estados hasta que ya siendo más adulta se asentó en Hollywood.

En realidad la posibilidad de ir a Hollywood, surgió gracias a que fue ganadora de  un concurso de charlestón ya que el premio era integrarse como bailarina en la Metro Golden Mayer. Fue escalando de categoría con una rapidez sólo propia de aquella persona que tiene las ideas claras, y a mediados de los años 20, debutó con “Lady of de Night”(1925), pero su popularidad se hizo más patente al compartir película con el gran Lon Chaney en “Garras Humanas” , después de este éxito apareció en “Vírgenes modernas” (1928) que también le aportó su buena dosis de celebridad.

 
 

Durante los años 30 fue la estrella más popular de la Metro. Tenía tanto poder, que se la rifaban para que acudiera a las estupendas fiestas que organizaban los magnates de Hollywood. Era una mujer misteriosa que atraía tanto a hombres como a mujeres, y de la que se contaban historias rocambolescas que hacían volar la imaginación , ya de por sí algo depravada, de algunos de los poderosos del cine,

Pero también le acompañaba  una fama de tirana y de mujer maniática e irascible. Los  directores acababan hartos de ella, y los actores que compartieron trabajo con la Diva llegaron a odiarla.

 

 

Paralelamente a su trayectoria profesional, se fue gestando una leyenda un tanto oscura sobre su figura. 

Cuánto puede haber de cierto o falso en toda esta rumorología, nunca lo sabremos, pues ella no está aquí para rebatirlo, pero lo que sí es cierto es que fue una mujer difícil, porque incluso, como comentaré más adelante, su propia hija escribió hace unos años un libro en la que la retrataba como una mujer obsesiva e histérica, y que fue llevado al cine con el título de “Mamita querida”, interpretado brillantemente por Faye Dunaway

 

 

Respecto a su trabajo en el cine fue intachable: grandes películas, igual de grandes que sus magníficas interpretaciones y su extraordinario carisma.

En los años 30 protagonizó títulos inolvidables como “Amor en venta” (1931) junto a Clark Gable, o  “Grand Hotel”  (1932), en la que compartió protagonismo con actores de gran renombre como Greta Garbo, John Barrymore o  Lyonel Barrymore entre otros. 

Ni que decir que el duelo entre estas dos diosas del cine en “Grand Hotel” ya fue por sí mismo un buen gancho publicitario. ¿Quién resultaría vencedora en este desafío? Lo cierto es que muchos fueron los que encontraron a Joan pletórica y abrumadora en su actuación, mientras que Greta parecía quedar algo eclipsada ante el magnetismo animal de Crawfrod.

 

 

 

 

 

 

En los años 40 cambió de estudio de cine, y con  la Warner consiguió si cabe más categoría. Maravillosas interpretaciones en inolvidables películas como “Un rostro de mujer” (1941), melodrama éste firmado por George Cukor, y que  dos años antes ya había sido llevado al cine con Ingrid Bergman como protagonista. 

“Alma en suplicio” (1945), por la que recibió el Oscar a la mejor actriz dando vida a la madre sacrificada que fue Mildred Pierce. “Amor que mata”(1947), un film angustioso y perturbador en el que Joan escenificó los desvaríos y el tormento de una mujer de mente alienada, y que le valió una nominación a los Oscars, o ya finalizando la década “Flamingo Road”, interesante melodrama firmado por Michael Curtiz.

 
 
 

 

Crawford abandonó la Warner en 1950, y consiguió a partir de entonces sus mayores éxitos comerciales como con “Miedo Súbito”(1952) , “Johnny Guitar” (1954) “La abeja reina” (1955) o “Hojas de Otoño” (1956) entre otras.

http://www.youtube.com/watch?v=V_U3wDDpwxU

 

Los años sesenta, le trajeron éxitos inolvidables entre los que destacó sin duda ¿Qué fue de Baby Jean? (1962), pero cierto es que también son sobresalientes otros títulos, no tan conocidos, pero en los que igualmente dio buena cuenta de su talento como en  “El caso de Lucy Harbin” (1964), u otros en los que aunque sin ser protagonista, aportaba un toque de distinción y clase como fue el caso del film “Jugando con la muerte” (1965)

 
 

 

 
 

A partir de los años 70 se retiró del cine dedicándose a otros menesteres como La Cienciología, y a sus hijos que fueron todos adoptados. La mayor de ellos, Christina, escribió un libro sobre la tormentosa relación que vivió con la actriz, y que dejó a la Diva muy mal parada frente al público. Aquí os dejo un fantástico artículo en el podéis conocer más de la historia entre ellas. http://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2008/459/1215793111.html

El libro escrito por su hija se adaptó al cine con el nombre de “Mami querida”, en la que Faye Dunaway encarnó admirablemente a Joan Crawford.

 

 
 

Hoy en día será imposible conocer la verdad sobre esta relación,  pero lo que sí es verdad es que al fallecer Crawford dejó solamente 155.000 dólares de su millonaria herencia a sus hijos y a repartir entre todos.

 


 

Murió en Nueva York con 73 años de un cáncer de páncreas. Con ella murió la esencia de una verdadera estrella del cine…de una auténtica Diva: su carisma, su elegancia y su gran talento, le proporcionaron hasta el final de sus días este título, por otra parte, tan difícil de mantener. Ella nunca perdió ese misterioso halo que la envolvió en todos los trabajos que realizó para el cine. 

Su legado es universal: todos y cada uno de nosotros podremos disfrutar de su gran capacidad artística por muchos años que pasen.

7 comentarios

  1. Sara Femenía Zurita

    Jajajaaa… La anecdota de Lassie es maravillosa… Tenían que ser tremendas en la vida real, eso todavía las hace mejores, hasta en sus defectos eran únicas. Bss.

    7 julio, 2011 en 13:42

    • Es que Joan y Bette no se podían ni ver . Ya sabes….las dos eran tan grandes, que la competición entre ellas era feroz. Bette contaba en su haber con frases maravillosas, que sólo podían salir de una mente abierta y privilegiada como la suya.. Un saludo.

      7 julio, 2011 en 19:48

      • Sara Femenía Zurita

        Si, es verdad. Recuerdo haber leído alguna entrevista y tenía un sentido del humor muy especial, con una fina ironía y un puntito sardónico que a mi me encantaba de ella… y estamos hablando de una anciana octogenaria, cuando le dieron la Concha de Oro… era genial.

        7 julio, 2011 en 20:24

      • Es que tenía tanto carácter, que no se callaba ni una. Pero lo más curioso es que en vez de resultar pretenciosa o déspota, a la gente le encantaba, y como ves sigue deslumbrando igual por muchos años que pasen.

        7 julio, 2011 en 21:06

  2. José María

    Grandisima actriz Joan Craford, creo que estaba por encima de Bette Davis, al menos en la pelicula “Que fué de Baby” esta mejor que la Davis, y en cambio la nominaron al oscar a Davis, no se entiende.

    23 noviembre, 2011 en 21:35

  3. Vanessa

    A mi me paresió Bette mejor en qu fue de Babe Jean. retrató muy bien a un perberso personaje esquisofrenico.

    9 mayo, 2014 en 00:55

  4. Ro

    Como madre parece que era una porquería. Con esa herencia que les dejó, creo perfectamente todo lo que ha dicho la “hija”.

    23 enero, 2015 en 04:29

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s