MAUREEN O’HARA


Como tantas otras pelirrojas que pasaron por el mundo del cine, a Maureen también se le concedió el título de reina del tecnicolor, y también como muchas de ellas, con el paso del tiempo se acabó convirtiendo en una verdadera pelirroja de culto.

Además tuvo el placer de ser emparejada cinematográficamente con  “El Duque”, apodo con el que se conocía popularmente a John Wayne, llegando a protagonizar con él varios títulos exitosos que la hicieron enormemente querida entre el público.

Su origen irlandés no fue obstaculo que impidiera su debut ,con tan sólo 19 años ,en la Meca del cine, y este hecho no vino sino a confirmar que aquella pequeña niña tan interesada siempre por todo lo artístico, en verdad tenia ese don especial que tienen  sólo unas pocas , ya que  cuando se hizo toda una mujer pudo demostrar que el mundo del celuloide estaba hecho para ella.

Maureen nació un 17 de Agosto de 1920 en Irlanda. Provenía de una familia de clase media alta, ya que su madre era cantante de ópera y su padre un próspero hombre de negocios, que además era copropietario de un equipo de fútbol. Tanto Maureen como sus seis hermanos demostraron tener una capacidad innata para el canto, obviamente este don lo habian heredado de la madre, y prácticamente todos se dedicaron a este bello arte. Así que Maureen comenzó su andadura artística mostrando sus facultades como cantante, para más tarde comenzar a interesarse por la interpretación, hecho que por otra parte le costaría numerosos conflictos con sus padres, que se oponían a que su hija se introdujera en el mundo del cine pensando que sería una perdida de tiempo.Parecían andar algo desencaminados al infravalorar de esta manera a Maureen, ya que poco después fue aceptada por méritos propios para estudiar en el prestigioso “Teatro de la Abadía”, donde aparte de canto pudo estudiar interpretación.

Al terminar sus estudios de contabilidad, su madre se empeñó en que lo hiciera para procurarse un buen futuro, decidió desplazarse a Londres para probar suerte en la carrera de actriz.

Atenta a todos los castings que surgían, Maureen decidió por fin presentarse a uno que promocionaba una importante productora inglesa, pero el desengaño de la joven fue inmenso al comprobar que de nada había servido, ya que el proyecto nunca llegó a consolidarse; lo que ella entonces ignoraba, es que un actor de renombre había observado su prueba, y había quedado encantado con su talento y su belleza, así que poco después sería demandada por el grandísimo actor Charles Laughton para intervenir en un film dirigido por Hitchcock, sería el ultimo que este fantástico director dirigiría en su Inglaterra natal, y que se llamaria “La posada de Jamaica”1939; en el film , que contó con Charles Laughton como actor principal, Hitchcock  logró combinar con acierto la intriga y la aventura logrando un resultado fascinante, al que Maureen por cierto contribuyó con su gran belleza. Teniendo como pigmalión al grandísimo actor británico, no es de extrañar que de nuevo apareciera junto a él en “Esmeralda, la zíngara”1939; la película, que fue para mi gusto la mejor adaptación que jamás se hiciera del libro de Victor Hugo “Nuestra señora de París”,nos ofreció una de las más notables interpretaciones de Laughton, que dió vida al infortunado Quasimodo, y a una bellísisma Maureen en el papel de la gitana Esmeralda,  que con tan sólo 19 años, demostró que pese a su edad se deselvolvía con soltura en el papel, aunque bien es cierto que surgieron críticas hacia su trabajo, pues muchos pensaron que le venía algo grande; aún con todos inconvenientes la figura de la actriz  se vió ensalzada gracias a esta producción, que fue la que verdaderamente la lanzó al estrellato, y que la convirtió en una actriz muy popular de la noche a la mañana.


En el año 1941 comenzaría su romance cinematográfico con el director John Ford con el que protagonizaría varias películas, siendo la primera de ellas un fabuloso melodrama ,considerado una obra maestra, cuyo título fue “Qué verde era mi valle” película que por cierto se llevó el Oscar de aquél año, llegando a arrebatarle el preciado galardón a la mítica “Ciudadano Kane”.

Un año después protagonizó junto a John Payne “ThoThe Shores of Tripoli” 1942, un drama bélico con el que no dejó indiferente a nadie con el personaje de enfermera eficiente, pero sobre todo bellísima, que enamoraba al rompecorazones de turno.

Con “El cisne negro”1942 ,y en el papel de noble dama volvió a enamorar a uno de los más reclamados galanes de la época ; esta vez fue Tyrone Power el que cayó rendido a sus pies, aunque también hay que reconocer que en el papel de corsario fuerte y aguerrido Tyrone resultaba irresistible; la película obtuvo una gran éxito en la época, ya que por entonces las historias de piratas tenían muy buena acogida; lo cierto es que visionandola algunos años después no resulta nada decepcionante.

En el año 1943  Jean Renoir mediante el film  “Esta tierra es mia”, rescató de nuevo a la pareja formada por la actriz y el maravilloso Charles Laughton, en el que según muchos críticos fue la mejor interpretación de este laureado actor, y una de las más brillantes películas que el director galo filmara en tierras americanas.


También este mismo año compartiría profesión con Henry Fonda en “El sargento inmortal” , en lo que fue un drama bélico prácticamente olvidado hoy en día, pero que vale la pena recordar aunque sólo sea por la fantástica interpretación del actor principal.

En el año 1945 de nuevo se vió inmersa en una historia de piratas llamada “Los piratas del mar del Caribe”, pero esta vez junto al actor Paul Henreid, que según muchos quedaba algo soso en el papel de corsario,y en fantástico tecnicolor que mostró la belleza de la actriz en su máximo apogeo.

En el año 1947  junto a John Payne ,y la entonces aún niña Natalie Wood, protagonizó un entrañable  y conmovedor clásico navideño llamado “De ilusión también se vive”.

Más tarde dió vida a una hermosa  y ambiciosa princesa en “Simbad el marino” 1947, película de aventuras entretenida y colorista que protagonizó junto a un Simbad llamado Douglas Fairbanks, o un Emir de Dabul al que dió vida Anthony Quinn.

En  el año 1948  fue una deliciosa comedia llamada” Niñera moderna” la que la actriz protagonizó junto al actor Robert Young y Clifton Webb este último nominado al Oscar de aquél año como mejor actor.

Cambió de la comedia al drama en menos que canta un gallo, ya que un año después se mostró perfectamente creíble, en un film de cine negro llamado  “Un secreto de mujer”; en este film firmado por Nicholas Ray  compartió cartel con figuras como Gloria Grahame o Melvyn Douglas.

Bajo la batuta de John Ford, protagonizó “Rio Grande” 1950 que por cierto sería su primera película junto a John Wayne; la pareja contó con una química impresionante, que transpasaría incluso las pantallas de cine, ya que la actriz mantuvo la amistad con él hasta su muerte, y llegó a declarar en una ocasión que el actor se encontraba entre los tres hombres más importantes de su vida. Esta compatibilidad de la pareja fue clave para que volvieran a aparecer juntos en el maravilloso film “El hombre tranquilo” 1952, siendo dirigidos nuevamente por John Ford.

La pareja no volvería a coincidir hasta el año 1957, donde compartirían un drama llamado “Escrito bajo el sol”, que volvió a evidenciar el gran respeto y cariño que se profesaban; aunque la película se considera una obra menor del genial John Ford, lo cierto es que emociona  ver la actuacion de ambos actores, destacando la de Wayne que desarrolló una interpretación sublime. Pasó algún tiempo hasta que volvieron a verse las caras en el cine, concretamente en el año 1963 con “MacLintock” película en la que la actriz rivalizó en belleza con Ivonne de Carlo, y finalmente Wayne y Maureen, se encontraron en el año 1971 con “El gran Jack”, que lamentablemente ya nos mostró al gran vaquero como una sombra de lo que había sido, debido en gran medida a la enfermedad que le había sido detectada años antes, y contra la cual luchó con todas sus fuerzas hasta su muerte, que se produjo en el año 1979.

La prueba más evidente de que esta unión con Wayne fue muy beneficiosa para la actriz, la demuestran las innumerables películas que protagonizó en esta década, prácticamente una por año, y que la convirtieron en una actriz casi imprescindible sobre todo en el género de aventuras, en el cual se lucia en todo su esplendor. De esta manera apareció junto a Errol Flyn en una de piratas llamada “La isla de los corsarios”, junto a Jeff Chandler en un western que llevaba por título “Asalto al fuerte Clarck”, junto a Tyrone Power en un drama llamado “Cuna de héroes” ,o hermosísima dando vida a una “Lady Godiva”que pasó con más pena que gloria por el panorama cinematográfico.

En los años sesenta sus apariciones se fueron espaciando ,aunque también es verdad que todas las películas que protagonizó fueron al lado de verdaderas leyendas del cine como fue en el caso de la película “Un optimista de vacaciones” , comedia que compartió con el inolvidable James Stewart, “Fiebre en la sangre”1963, en la que trabajó junto a Henry Fonda y la ya mencionada con anterioridad “El gran MacLintock ” que compartió con John Wayne.

También fue en la década de los 60, cuando debutó en la televisión con el film ” Mrs Miniver“. Su última aparición en el cine se produjo en el año 1991, con la película “Tú, yo y mamá”, una deliciosa comedia compartida con actores como John Candy o Anthony Quinn.

En el año 2004, publicó sus memorias donde confesaba que el único hombre que realmente la hizo feliz fue su tercer marido, un piloto comercial fundador de una empresa de hidroaviones, por el que Maureen llegó a abandonar su profesión, para dedicarse completamente a él. También contó lo aturdida y perdida que se sintió cuando éste falleció en el año 1978, cuando tan sólo llevaban diez años juntos, de un accidente de avión, y lo mucho que le costó superar esta pérdida. En la biografía mencionó varias veces a su amigo Jhon Wayne como una de las mejores personas que había conocido jamás: “Wayne fue realmente un verdadero hombre…denme un hombre como él”, o “He tenido el privilegio de conocer a tres grandes hombres en mi vida: A mi padre, a John Wayne y a Charles Blair”, este fue su último marido.

Hoy en día , a sus 91 años, echa la vista a atrás y se emociona por todo aquello que vivió, por toda aquella gente que conoció y que perdió en el camino de la vida,y se le empañan los ojos al recordarlo. Actualmente tantos años después de que Maureen maravillara con su estupendo físico a miles de personas, tantos años después de compartir aventuras trepidantes con el público, mucha gente se sigue acordando de ella como la actriz que mas se mereció el título de reina del tecnicolor.



5 comentarios

  1. De nuevo mi daltonismo me ha impedido apreciar su pelirroja cabellera. Hay na anécdota sobre ello: en una escena de “El hombre tránquilo” Maureen tenía que decir su diálogo en un día con fuerte viento, el pelo se le metía en la boca y le azotaba el rostro impidiéndole actuar. John Ford no dejaba de gritarle y ordenar repetir la toma una y otra vez hasta que Maureen gritó: “¡Es por el pelo, ¿pero qué sabrá de esto un hijoputa calvo como tú!” Se hizo un pesado silencio en el set hasta que Ford estalló en carcajadas. Una mujer de caracter dentro y fuera de la pantalla. Besos. Borgo.

    23 noviembre, 2011 en 14:09

    • Hola Borgo! Si que me sabe mal…ahora que lo pienso….entonces tampoco podrias apreciar la mia pues mi pelo es cobrizo de naturaleza. Si, tengo entendido por lo que he leído sobre ella que su carácter amedentraba a cualquiera, fijate que hasta el mismisimo Ford se lo tuvo que tomar a risa, aunque creo que eran grandes amigos y eso también cuenta,yo por lo menos tengo amigos algo bestias que a veces te sorprenden con costestaciones un poco ariscas, pero en el fondo sabes que son más buena gente que otros con más… ¿hipocresía? Besos y gracias por pasarte por aquí.

      23 noviembre, 2011 en 17:03

  2. Alberto Jhovan Martinez

    Que bonita biografia de una mujer tan hermosa!!!!!!! Gracias

    29 noviembre, 2011 en 03:31

    • Como siempre: gracias a usted por su visita. Me agrada verlo por aquí. Besos

      29 noviembre, 2011 en 08:20

  3. Hola Maravi! vaya pelírroja, qué guapa era también eh? yo la recuerdo excasamente en la película de Simbad el Marino, pero ahora que veo algunas escenas, me quieren sonar de haberlas visto, aunque no lo recuerdo exactamente. Es cierto que mantuvo un filing especial con John Wayne, y es que en cada imagen que aparecen juntos, hasta se quiere hacer notar jeje. Hacían una magnífica pareja y estaban muy compenetrados, segun dicen…Una gran actriz que supo estar a la altura siempre. Jo, para una que encuentra un amor duradero, qué mala suerte tuvo en perderlo tan pronto.
    Como siempre, un placer leer estas “maravillas” (y nunca mejor dicho jaja 🙂 )
    Un abrazo grande y muchos besitos de oro siempre para tí cielito! muak!!!

    30 noviembre, 2011 en 08:49

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